¿Cómo influye lo que pensamos en cómo nos sentimos?
¿Cómo influye lo que pensamos en cómo nos sentimos? ¿Cómo influyen las palabras que nos decimos?
"A tu cerebro no le importa lo que quieres, le importa lo que repites". Esta frase resume uno de los principios fundamentales de la neuroplasticidad: la capacidad del cerebro para modificar sus conexiones en función de la experiencia. En lugar de guiarse por intenciones o deseos abstractos, el cerebro registra y automatiza todo aquello que haces de manera constante...
Por ejemplo ¿La queja es un elemento constante en tu vida?
Según la premio Nobel de Medicina 2009 Elizabeth Blackburn " Las células escuchan nuestros pensamientos". Ahí está la posibilidad de hablarnos bien o hablarnos mal en nuestro diálogo mental diario. Según Mario Alonso Puig,: "Cometemos dos errores fundamentales y uno de ellos es pensar que lo que pensamos no tiene consecuencias y segundo, que lo que decimos tampoco tiene tanta importancia. Hoy sabemos que lo que pensamos afecta a lo que sentimos y lo que sentimos afecta a lo que sucede en nuestro cuerpo. Y sabemos que la palabra tiene la capacidad de sanar o de enfermar y es importante conocerlo para vigilar nuestros pensamientos y lo que decimos y no dar constantemente vueltas a pensamientos negativos, pensamientos perturbadores, pensamientos llenos de resentimiento o de preocupación..."
La palabra tiene la capacidad de sanar o de enfermar. Tanto la palabra hablada, como la palabra pensada. Hoy la neurociencia lo sabe. Está comprobado cómo nuestros pensamientos crean la realidad que vivimos. Cada repetición de un pensamiento o emoción estimula la unión neuronal, creando un patrón que el cerebro va a utilizar como camino neuronal que va a tender a repetir por economía de energía.
Pensar, sentir y practicar a menudo algo, lo va a hacer real. No importa si ese algo te hace daño o resulta beneficioso para tí. Sin embargo, si rediriges tu pensamiento con nuevos hábitos beneficiosos puedes generar una nueva realidad. De ahí la frase de "Creer es crar".
El cerebro funciona por repetición y atención y se puede entrenar. Si constantemente te estás hablando de lo mal que lo haces o te quejas de lo que vives estás enseñando a tu cerebro cómo te quieres sentir. Quejarse de forma constante debilita el cerebro y reduce la capacidad para adaptarse a lo que estás viviendo, facilitando respuestas de estres. Allí donde pones tu atención pones tu energía y cuando te enfocas en experiencias negativas constantemente activas los circuitos de estres del cerebro aumentando la liberación de cortisol.
Muchas veces estamos acostumbrados a quejarnos hablando de lo mal que nos va y sin querer al enfocarnos en lo negativo, activamos la amígdala, (la región del cerebro especializada en la detección de peligros y miedo: clave en la respuesta de lucha o huida) y reforzamos los pensamientos rumientes que activan el cortisol basal preparando el cuerpo para la lucha. Como resultado, empiezas a percibir más problemas de los que hay, cuando en la realidad nada ha cambiado. Es lo que se llama un sesgo de negatividad: Le estás enseñando a tu cerebro a ver problemas en vez de ver soluciones porque lo que repites se vuelve más fácil de pensar y lo que piensas se vuelve tu realidad percibida. Nos entrenamos en lo que no queremos vivir ... y precisamente por eso pasamos a vivirlo.
Sin embargo y de la misma manera puedes entrenar a tu cerebro para enfocarse en ver soluciones, en lo que quieres poniendo atención e intención.
Como decía Ramón y Cajal, nuestro Nobel español: "Todo hombre puede ser si se lo propone, el arquitecto de su propio cerebro"
En las Nuevas constelaciones familiares, sabemos de la importancia de las palabras como creadoras de realidad y las frases sanadoras y cómo llegan a nuestro adn cambiando no solo la realidad percibida, sino cambiando la trayectoria de síntomas y enfermedades graves, bloqueos vitales en cualquier área de nuestra vida. El vínculo entre nuestra mente consciente e inconsciente y nuestro cuerpo es la palabra que nos puede hacer enfermar pero también es capaz de sanarnos. Y crea nuestra realidad.
También hoy sabemos que los vínculos sistémicos dirigen toda nuestra vida muchas veces a nuestro pesar y que podemos heredar emociones, pensamientos y bloqueos que no nos pertenecen, patrones de pensamiento que nos hacen sufrir y que sin embargo actualmente podemos soltar gracias a herramientas cómo las Constelaciones familiares.
Y tú ¿Cómo te quieres sentir?
Presentación del libro "Las frases sanadoras" de Brigitte Champetier de Ribes
Teresa Moreno
Especialista en Nuevas Constelaciones Familiares
Presencial y Online
34 606614035
Libros de Brigitte Champetier sobre el tema
"Constelando la enfermedad desde Hellinger y Hamer"
"Las Frases sanadoras" Ed Gaia

.png)

